sábado, 4 de abril de 2015

Los Niños Son la Base

LA PROCLAMA
Este documento de Gabriel García Márquez, fue creado por el Premio Nobel alrededor de la Comisión de Sabios por una mejor educación en Colombia, en el último año de gobierno de César Gaviria Trujillo.
 
POR UN PAIS AL ALCANCE DE LOS NIÑOS
Por: GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


Los primeros españoles que vinieron al Nuevo Mundo vivían aturdidos por el canto de los
pájaros, se mareaban con la pureza de los olores y agotaron en pocos años una especie
exquisita de perros mudos que los indígenas criaban para comer. Muchos de ellos, y otros que
llegarían después, eran criminales rasos en libertad condicional, que no tenían más razones
para quedarse. Menos razones tendrían muy pronto los nativos para querer que se quedaran.
Cristóbal Colón, respaldado por una carta de los reyes de España para el emperador de China,
había descubierto aquel paraíso por un error geográfico que cambió el rumbo de la historia. La
víspera de su llegada, antes de oír el vuelo de las primeras aves en la oscuridad del océano,
había percibido en el viento una fragancia de flores de la tierra que le pareció la cosa más
dulce del mundo. En su diario de a bordo escribió que los nativos los recibieron en la playa
como sus madres los parieron, que eran hermosos y de buena índole, y tan cándidos de
natura, que cambiaban cuanto tenían por collares de colores y sonajas de latón. Pero su
corazón perdió los estribos cuando descubrió que sus narigueras eran de oro, al igual que las
pulseras, los collares, los aretes y las tobilleras; que tenían campanas de oro para jugar, y que
algunos ocultaban sus vergüenzas con una cápsula de oro. Fue aquel esplendor ornamental, y
no sus valores humanos, lo que condenó a los nativos a ser protagonistas del nuevo Génesis
que empezaba aquel día. Muchos de ellos murieron sin saber de dónde habían venido los
invasores. Muchos de éstos murieron sin saber dónde estaban. Cinco siglos después, los
descendientes de ambos no acabamos de saber quiénes somos.
Era un mundo más descubierto de lo que se creyó entonces. Los incas, con diez millones de
habitantes, tenían un estado legendario bien constituido, con ciudades monumentales en las
cumbres andinas para tocar al dios solar. Tenían sistemas magistrales de cuenta y razón, y
archivos y memorias de uso popular, que sorprendieron a los matemáticos de Europa, y un
culto laborioso de las artes públicas, cuya obra magna fue el jardín del palacio imperial, con
árboles y animales de oro y plata en tamaño natural. Los aztecas y los mayas habían plasmado
su conciencia histórica en pirámides sagradas entre volcanes acezantes, y tenían emperadores
clarividentes, astrónomos insignes y artesanos sabios que desconocían el uso industrial de la
rueda, pero la utilizaban en los juguetes de los niños.
En la esquina de los dos grandes océanos se extendían cuarenta mil leguas cuadradas que
Colón entrevió apenas en su cuarto viaje, y que hoy llevan su nombre: Colombia. Lo habitaban
desde hacía unos doce mil años varias comunidades dispersas de lenguas diferentes y culturas
distintas, y con sus identidades propias bien definidas. No tenían una noción de estado, ni
unidad política entre ellas, pero habían descubierto el prodigio político de vivir como iguales en
las diferencias. Tenían sistemas antiguos de ciencia y educación, y una rica cosmología
vinculada a sus obras de orfebres geniales y alfareros inspirados. Su madurez creativa se
había propuesto incorporar el arte a la vida cotidiana --que tal vez sea el destino superior de las
artes-- y lo consiguieron con aciertos inemorables, tanto en los utensilios domésticos como en
el modo de ser. El oro y las piedras preciosas no tenían para ellos un valor de cambio sino un
poder cosmológico y artístico, pero los españoles los vieron con los ojos de Occidente:~ oro y
piedras preciosas de sobra para dejar sin oficio a los alquimistas y empedrar los caminos del
cielo con doblones de a cuatro. Esa fue la razón y la fuerza de la Conquista y la Colonia, y el
origen real de lo que somos.
Tuvo que transcurrir un siglo para que los españoles conformaran el estado colonial, con un
solo nombre, una sola lengua y un solo dios.
Sus limites y su división política de doce provincias eran semejantes a los de hoy. Esto dio por
primera vez la noción de un país centralista. y burocratizado, y creó la ilusión de una unidad
nacional en el soporte de la Colonia. Ilusión pura, en una sociedad que era un modelo
oscurantista de discriminación racial y violencia larvada, bajo el manto del Santo Oficio. Los
tres o cuatro millones de indios que encontraron los españoles estaban reducidos a no más de
un millón por la crueldad de los conquistadores y las. enfermedades desconocidas que trajeron
consigo. Pero el mestizaje era ya una fuerza demográfica incontenible. Los miles de esclavos
africanos, traídos por la fuerza para los trabajos bárbaros de minas y haciendas, habían
aportado una tercera dignidad al caldo criollo, con nuevos rituales de imaginación y nostalgia, y
otros dioses remotos. Pero las leyes de Indias habían impuesto patrones milimétricos de
segregación según el grado de sangre blanca dentro a cada raza: mestizos de distinciones
varias, negros esclavos, negros libertos, mulatos de distintas escalas. Llegaron a distinguirse
hasta dieciocho grados .de mestizos, y los mismos blancos españoles segregaron a sus
propios hijos como blancos criollos.
Los mestizos estaban descalificados para ciertos cargos de mando y gobierno y otros oficios
públicos, o para ingresar en colegios y seminarios. Los negros carecían de todo, inclusive dé
un alma; no tenían derecho a entrar en el cielo ni en el infierno, y su sangre se consideraba
impura hasta que fuera decantada por cuatro generaciones de blancos. Semejantes leyes no
pudieron aplicarse con demasiado rigor por la dificultad de distinguir las intrincadas fronteras de
las razas, y por la misma dinámica. social del mestizaje, pero de todos modos aumentaron las
tensiones y la violencia raciales. Hasta hace pocos años no se aceptaban todavía en los
colegios de Colombia a los hijos de uniones libres. Los negros, iguales en la ley, padecen
todavía de muchas. discriminaciones, además de las propias de la pobreza.
La generación de la Independencia perdió la primera oportunidad de liquidar esa herencia
abominable. Aquella pléyade de jóvenes románticos inspirados en las luces de la revolución
francesa, instauré una república moderna de buenas intenciones, pero no logró eliminar los
residuos de la Colonia. Ellos mismos no estuvieron a salvo de sus hados maléficos. Simón
Bolívar, a los 35 años, había dado la orden de ejecutar ochocientos prisioneros españoles,
inclusive a los enfermos de un hospital. Francisco de Paula Santander, a los 28, hizo fusilar a
prisioneros de la batalla de Boyacá, inclusive a su comandante. Algunos de los buenos
propósitos de la república propiciaron de soslayo nuevas tensiones sociales de pobres y ricos,
obreros y artesanos y otros grupos marginales. La ferocidad de las guerras civiles del siglo XIX
no fue ajena a esas desigualdades, como no lo fueron las numerosas conmociones políticas
que han dejado un rastro de sangre a lo largo de nuestra historia.
Dos dones naturales nos han ayudado a sortear ese sino funesto, a suplir los vacíos de nuestra
condición cultural y social, y a buscar a tientas nuestra identidad. Uno es el don de la
creatividad, expresión superior de la inteligencia humana. El otro es una abrasadora
determinación de ascenso personal. Ambos, ayudados por una astucia casi sobrenatural, y tan
útil para el bien como para el mal, fueron un recurso providencial de los indígenas contra los
españoles desde el día mismo del desembarco. Para quitárselos de encima, mandaron a Colón
de isla en isla, siempre a la isla siguiente, en busca de un rey vestido de oro que no había
existido nunca. A los conquistadores alucinados por las novelas de caballería los engatusaron
con descripciones de ciudades fantásticas construidas en oro puro, allí mismo, al otro lado de
la loma. A todos los descaminaron con la fábula de El Dorado mítico que una vez al año se
sumergía en su laguna sagrada con el cuerpo empolvado de oro. Tres obras maestras de una
epopeya nacional, utilizadas por los indígenas como un instrumento para sobrevivir. Tal vez de
esos talentos precolombinos nos viene también una plasticidad extraordinaria para asimilarnos
con rapidez a cualquier medio y aprender sin dolor los oficios más disímiles: fakires en la India,
camelleros en el Sahara o maestros de inglés en Nueva York.
Del lado hispánico, en cambio, tal vez nos venga el ser emigrantes congénitos con un espíritu
de aventura que no elude los riesgos. Todo lo contrario: los buscamos. De unos cinco millones
de colombianos que viven en el exterior, la inmensa mayoría se fue a buscar fortuna sin más
recursos que la temeridad, y hoy están en todas panes, por las buenas o por las malas
razones, haciendo lo mejoro lo peor, pero nunca inadvertidos. La cualidad con que se les
distingue en el folclor del mundo entero es que ningún colombiano se deja morir de hambre.
Sin embargo, la virtud que más se les nota es que nunca fueron tan colombianos como al
sentirse lejos de Colombia.
 

 
Así es. Han asimilado las costumbres y las lenguas de otros como las propias, pero nunca han
podido sacudirse del corazón las cenizas de la nostalgia, y no pierden ocasión de expresarlo
con toda clase de actos patrióticos para exaltar lo que añoran de la tierra distante, inclusive sus
defectos. En el país menos pensado puede encontrarse a la vuelta de una esquina la
reproducción en vivo de un rincón cualquiera de Colombia: la plaza de árboles polvorientos
todavía con las guirnaldas de papel del último viernes fragoroso, la fonda con el nombre del
pueblo inolvidado y los aromas desgarradores de la cocina de mamá, la escuela 20 de Julio
junto a la cantina 7 de Agosto con la música para llorar por la novia que nunca fue.
La paradoja es que estos conquistadores nostálgicos, como sus antepasados, nacieron en un
país de puertas cerradas. Los libertadores trataron de abrirlas a los nuevos vientos de
Inglaterra y Francia, a las doctrinas jurídicas y éticas de Bentham, a la educación de Lancaster,
al aprendizaje de las lenguas, a la popularización de las ciencias y las artes, para borrar los
vicios de una España más papista que el papa y todavía escaldada por el acoso financiero de
los judíos y por ochocientos años de ocupación islámica. Los radicales del siglo XIX, y más
tarde la Generación del Centenario, volvieron a proponérselo con políticas de inmigraciones
masivas para enriquecer la cultura del mestizaje, pero unas y otras se frustraron por un temor
casi teológico de los demonios exteriores. Aún hoy estamos lejos de imaginar cuánto
dependemos del vasto mundo que ignoramos.
Somos conscientes de nuestros males, pero nos hemos desgastado luchando contra los
síntomas mientras las causas se eternizan. Nos han escrito y oficializado una versión
complaciente de la historia, hecha más para esconder que. para clarificar, en la cual se
perpetúan vicios originales, se ganan batallas que nunca se dieron y se sacralizan glorias que
nunca merecimos. Pues nos complacemos en el ensueño de que la historia no se parezca ala
Colombia en que vivimos, sino que Colombia termine por parecerse a su historia escrita.
Por lo mismo, nuestra educación conformista y represiva parece concebida para que los niños
se adapten por la fuerza a un país que no fue pensado para ellos, en lugar de poner el país al
alcance de ellos para que lo transformen y engrandezcan. Semejante despropósito restringe la
creatividad y la intuición congénitas, y contraría la imaginación, .la clarividencia precoz y la
sabiduría del corazón, hasta que los niños olviden lo que sin duda saben de nacimiento: que la
realidad no termina donde dicen los textos, que su concepción. del mundo es más acorde con
la naturaleza que la de los adultos, y que la vida sería más larga y feliz si cada quien pudiera
trabajar en lo que le gusta, y sólo en eso.
Esta encrucijada de destinos ha forjado una patria densa e indescifrable donde lo inverosímil es
la única medida de la realidad. Nuestra insignia es la desmesura. En .todo: eh lo bueno y en lo
malo, en el amor y en el odio, en el júbilo de un triunfo y en la amargura de una derrota.
Destruimos a los ídolos con la misma pasión con que los creamos, Somos intuitivos,
autodidactas espontáneos y rápidos, y trabajadores encarnizados, pero nos enloquece la sola
idea del dinero fácil. Tenemos en el mismo corazón la misma cantidad de rencor político y de
olvido histórico.. Un éxito resonante o una derrota deportiva pueden costarnos tantos muertos
como un desastre aéreo. .Por la misma causa somos una sociedad sentimental en la que prima
el gesto sobre, la reflexión., el ímpetu sobre la razón, el calor humano sobre la desconfianza.
Tenemos un amor casi irracional por la vida, pero nos matamos unos a otros por las ansias de
vivir. Al autor de los crímenes más terribles lo pierde una debilidad sentimental. De otro modo:
al colombiano sin corazón lo pierde el corazón.
Pues somos dos países a la vez: uno en el papel y otro en la realidad. Aunque somos
precursores de las ciencias en América, seguimos viendo a los científicos en su estado
medieval de brujos herméticos, cuando ya quedan muy pocas cosas en la vida diaria que no
sean un milagro de la ciencia. En cada uno de nosotros cohabitan, de la manera más arbitraria,
la justicia y la impunidad; somos fanáticos del legalismo, pero llevamos bien despierto en el
alma un leguleyo de mano maestra para burlar las leyes sin violarlas, o para violarlas sin
castigo. Amamos a los perros, tapizamos de rosas el mundo, morimos de amor por la patria,
pero ignoramos la desaparición de seis especies animales cada hora del día y de la noche por
la devastación criminal de los bosques tropicales, y nosotros mismos hemos destruido sin
remedio uno de los grandes ríos del planeta. Nos indigna la mala imagen del país en el
exterior, pero no nos atrevemos a admitir que muchas veces la realidad es peor. Somos
capaces de los actos más nobles y de los más abyectos, de poemas sublimes y asesinatos
dementes, de funerales jubilosos y parrandas mortales. No porque unos seamos buenos y
otros malos, sino porque todos participamos de ambos extremos. Llegado el caso --y Dios nos
libre-- todos somos capaces de todo.
Tal vez una reflexión más profunda nos permitiría establecer hasta qué punto este modo de ser
nos viene de que seguimos siendo en esencia la misma sociedad excluyente, formalista y
ensimismada de la Colonia. Tal vez una más serena nos permitiría descubrir que nuestra
violencia histórica es la dinámica sobrante de nuestra guerra eterna contra la adversidad. Tal
vez estemos pervertidos por un sistema que nos incita a vivir como ricos mientras el cuarenta
por ciento de la población malvive en la miseria, y nos ha fomentado una noción instantánea y
resbaladiza de la felicidad: queremos siempre un poco más de lo que ya tenemos, más y más

de lo que parecía imposible, mucho más de lo que cabe dentro de la ley, y lo conseguimos
como sea: aun contra la ley. Conscientes de que ningún gobierno será capaz de complacer
esta ansiedad, hemos terminado por ser incrédulos, abstencionistas e ingobernables, y de un
individualismo solitario por el que cada uno de nosotros
Piensa que sólo depende de sí mismo. Razones de sobra para seguir preguntándonos quiénes
somos, y cuál es la cara con que queremos ser reconocidos en el tercer milenio.
La Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo no ha pretendido una respuesta, pero ha querido
diseñar una carta de navegación que tal vez ayude a encontrarla. Creemos que las condiciones
están dadas como nunca para el cambio social, y que la educación será su órgano maestro.
Una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo
modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos en una sociedad que se quiera más a
sí misma. Que aproveche al máximo nuestra creatividad inagotable y conciba una ética --y tal
vez una estética-- para nuestro afán desaforado y legítimo de superación personal. Que integre
las ciencias y las artes a la canasta familiar, de acuerdo con los designios de un gran poeta de
nuestro tiempo que pidió no seguir amándolas por separado como a dos hermanas enemigas.
Que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante siglos hemos despilfarrado
en la depredación y la violencia, y nos abra al fin la segunda oportunidad sobre la tierra que no
tuvo la. estirpe desgraciada del coronel Aureliano Buendía. Por el país próspero y justo que
soñamos: al alcance de los niños.
 
 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Puerto Boyacá Empresarial.





PERIODISMO CIUDADANO PARA DEFENDER A PUERTO BOYACÁ Y LA REGIÓN

ASOGRECON: SISTEMA GREMIAL PETROLERO DE PUERTO BOYACÁ

HUMAN SERVICES LTDA., 9 años creciendo al lado de la comunidad

Redacción/Hernán Orlando Barrios Montes

HUMAN SERVICES LTDA., es una empresa que tiene 9 años de existencia y su creación es el resultado de la alianza que se ha dado entre José Augusto Manrique López y su esposa, Johana Elena Rubio; Manrique López, es hijo de Augusto Manrique Hernández, que fuera Jefe de Mantenimiento de la Texas Petrolium Company, cuyos conocimientos gerenciales es posible que estén reflejados, en la empresa que su descendiente fundara con su esposa que cumple con la función de Subgerente; Clarín Municipal conversó con José Augusto Manrique López y sobre el organismos empresarial señalado,  esto fue lo que expresó acerca del tema:


Clarín Municipal: ¿Cuánto hace qué está funcionando HUMAN SERVICES LTDA.?

José Manrique: Tenemos aproximadamente unos 9 años de existencia y que fundamos aquí en Puerto Boyacá.



C.M.: ¿Por qué HUMAN SERVICES LTDA.?

J.M.: HUMAN SERVICES, traduce servicios humanos y fue una idea de mi esposa y mi persona, que entre los dos buscamos un buen nombre a la empresa y porque de alguna manera le estoy haciendo un homenaje a mi padre, Augusto Manrique Hernández, que es fundador de Puerto Boyacá, quien se jubiló en La Texas y todavía lo tenemos con vida; es como decir, este pueblo lo ayudaron a crear nuestros padres como muchos esfuerzos y sacrificios y nosotros estamos en la obligación de reclamar lo que nos pertenece para sacar el municipio hacia adelante.


C.M.: Su empresa está vinculada a la Asociación Gremial de contratistas de Puerto Boyacá, “ASOGRECON”, que es una institución que le ha dado respetabilidad a las empresas que están a su alrededor; Puerto Boyacá casi no ha tenido vocación empresarial, ¿cuál es el fundamento para creer qué si puede crear empresas en nuestro municipio?

J.M.: El fundamento es que nosotros nos agremiamos hace unos 6 a 7 años y nos asociamos en razón de que nos estábamos pisándonos las mangueras, como se dice, entre el mismo medio, entre los mismos contratistas; entonces nos agremiamos y por estas circunstancias de la unión acordamos trabajar en conjunto, manejando una unificación en las acciones que desplegamos acerca de los servicios que prestamos.

C.M.: ¿ El vínculo de ustedes es con las empresas qué explotan petróleo aquí, con Mansarovar, Ecopetrol y otras qué están en el ramo?

J.M.: Efectivamente, con Mansarovar y Ecopetrol, por los lados de la Estación Vasconia y también por los lados de Campo Palagua.

C.M.: Uno de los puntos claves en nuestra historia es, que las empresas que se están llevando nuestros recursos, casi nunca habían tenido en cuenta a Puerto Boyacá, creo que por esa razón es, que nace ASOGRECON, ¿en estos momentos si les están dando la participación que ustedes se merecen, debido qué las riquezas que explotan son nuestras, respetan a las empresas nativas y no como ha sucedió qué son las empresas de afuera las qué vienen a contratar y a llevarse nuestros recursos?




J.M.: No en un cien por ciento, pero hemos logrado que nos hayan tenido en cuenta siquiera un 50%; nuestra meta es que, ojalá todos los bienes y  servicios de la región sería excelente que los prestemos nosotros; le duele a uno que todavía en el momento viene gente de afuera y se nos llevan nuestros recursos; pero debemos decir con claridad que mediante ASOGRECON estamos cumpliendo las aspiraciones de que nuestra gente reciba la participación que nos corresponde, ya hemos logrado algo.

C.M.: Ramiro Sánchez que, es como el PADRE de este movimiento empresarial, fue capaz de traer a una mesa de discusión a altos directivos de Mansarovar y a altos servidores públicos del Estado para resolver dificultades con la empresa matriz, ¿esas luchas de ustedes pueden tener futuro y creen qué a medida qué pasa el tiempo les van a dar lo qué ustedes se merecen?

J.M.: Ramiro Sánchez, logró que nosotros fuéramos reconocidos en el medio; nosotros no teníamos fuerzas, pero a medida que pasa el tiempo ya nos conocen y cuando se nombra a ASOGRECON este nombre tiene peso; ya los grandes directivos de Mansarovar saben y tienen claro que es nuestra institución, con la cual estamos coronando nuestras metas.

C.M.: La base y el apoyo de ustedes es ASOGRECON, ¿le están dando el respaldo y el acompañamiento necesario a esta entidad qué los representa?  

J.M.: Claro, como le he dicho, hemos tenido bastante peso; nuestra asociación es la primera en este ramo de contratistas, porque ya estaba Asomaquina, Asojordán; pero nosotros le hemos dado mucha fuerza a los contratistas por medio de nosotros; yo creo que donde no estuviera ASOGRECON, no existiéramos como estamos actualmente.

C.M.: Ramiro Sánchez dejó un legado muy significativo, infortunadamente su trágica desaparición, que todos los que he entrevistado se lamentan de su infausto deceso, ¿pero ese legado qué les dejó el dirigente gremial susodicho se le está dando la fuerza requerida, tiene futuro ASOGRECON, se puede luchar con tesón sobre lo qué  recibieron cómo relevo para continuar la tarea de defensa de Puerto Boyacá en este ramo?

J.M.: Ramiro dejó mucho trabajo adelantado, pero se han seguido las pautas y se han logrado los objetivos que él propuso desde un principio, que es reclamar respeto por nuestro pueblo y que se nos reconozcan como los dueños de las riquezas que posee Puerto Boyacá.


C.M.: La riqueza es nuestra, eso hay que dejarlo claro; si esas compañías que vienen siguen desconociendo el valor que tiene Puerto Boyacá y los graves problemas que se vienen generando a raíz de la explotación de nuestro petróleo, en caso que desconozcan el trabajo que ustedes están realizando y los recursos nuestros, ¿qué luchas piensan implementar para que se le dé a nuestra población lo qué le pertenece?

J.M.: Ya se viene generando esa lucha; hemos venido hablando con los altos directivos de Mansarovar y nos han tenido en cuenta, que es lo importante; por lo tanto, no hemos tenido que llegar a casos extremos; ellos son conscientes y saben que estamos peleando lo de uno; la lucha se ha dado, pero no completa, hasta ahora todo va bien y va marchando bien; por el momento lo importante es, que nos tienen en cuenta y saben que nosotros estamos acá.

C.M.: En todos las luchas sociales y económicas, el pueblo es el que determina, ¿están buscando la alianza con las comunidades, están ustedes en la tónica de conectarse y de unirse con la población para qué cuándo vengan las luchas hagan posible qué a Puerto Boyacá y a los contratistas se les reconozca el trabajo y los beneficios qué deben merecer?

J.M.: Sí, trabajamos en conjunto con las otras asociaciones; estamos unidos con los otros gremios, con los desempleados, desmovilizados, con los volqueteros, con las veredas y con el pueblo en general; tenemos que ir de la mano, porque si no solo no podemos, esa es la Ley de la Vida y con la comunidad, lo hacemos con sinceridad.

C.M.: ¿Qué futuro tiene ASOGRECON  y la empresa tuya en este interés de extraer lo mejor posible de los beneficios para nuestro municipio?


J.M.: La empresa mía en estos momentos está creciendo; comencé desde cero, gracias a ASOGRECON y a los compañeros de otras empresas hemos venido creciendo y nos vemos a futuro muy grandes en la región y para proyectarnos a cualquier lugar.

C.M.: ¿Cuáles son los servicios qué ustedes prestan a Mansarovar, a Ecopetrol y a las empresas del ramo?

J.M.: Nosotros nos movemos en alquiler de vehículos, busetas, maquinaria amarilla y obras civiles.

C.M.: En los movimientos sociales casi siempre se ha desconocido a la mujer, pero he conversado con algunas mujeres, esposas de los gerentes o dueños de las empresas y ellos consideran a la alianza con sus señoras determinante en el proceso, en el caso tuyo, ¿cuál es el aporte de tu esposa para sacar adelante esta empresa?

J.M.: Mi esposa es la subgerente de la empresa, entonces trabajamos cogidos de la mano; lo que aporta ella es muy importante, pues gracias a ella es que hemos venido creciendo.

C.M.: ¿Qué viene ahora para HUMAN SERVICES LTDA., en esta tónica de mantener y darle fuerza al ampresarismo en nuestro municipio, cómo ves el futuro?

J.M.: Venimos creciendo, nosotros nos vemos a futuro prosperando y pensamos conseguir una flotilla de vehículos propia, para que de aquí a mañana poderle brindar trabajo a la comunidad.

C.M.: ¿Qué le solicitas a Mansarovar, a Ecopetrol y muy particularmente a los puertoboyacenses, a la comunidad de Puerto Boyacá?

J.M.: Que nos sigan teniendo en cuenta, que crean en nosotros, que la mano de obra calificada que hay aquí en Puerto Boyacá garantiza que podemos hacer lo que hacen otras empresas de afuera en conjunto y a las gentes de mi pueblo que nos unamos para procurar entre todos, lo que nos merecemos para brindarle una mejor vida a nuestros hijos.                   



jueves, 12 de marzo de 2015

Puerto Boyacá empresarial.



PERIODISMO CIUDADANO PARA DEFENDER A PUERTO BOYACÁ Y LA REGIÓN


ASOGRECON: SISTEMA GREMIAL PETROLERO DE PUERTO BOYACÁ


MAFREDS, una empresa puertoboyacense de más de 15 años que forja desarrollo local

Redacción/ Hernán Orlando Barrios Montes


MAFREDS, es una institución empresarial, que fundó el Contador Público, Fredy Soto Gómez con un familiar hace 15 años, como lo registra su hijo John Fredy Soto Núñez en esta entrevista:

CLARÍN MUNICIPAL: Ingeniero John Fredy, en la historia de Puerto Boyacá en buena parte, no se ha conocido una vocación para la creación de empresa; hace algunos años con la participación de Ramiro Sánchez, que se viene tomando conciencia sobre este aspecto, ¿cuál es el fundamento por el cual ustedes crearon esta empresa?

John Fredy Soto Núñez: Esta empresa se consolidó como tal por allá a mediado de años noventas; esta empresa se formó entre mi señor padre y un familiar con la perspectiva de generar un sostenimiento para las familias de los dos; sin embargo con el tiempo tuvieron la percepción acerca de contratación pública con la contratación privada y la contratación pública que hacía anteriormente Ecopetrol y la competitividad era bastante alta y no se deba la oportunidad suficiente a las empresas de la región o las empresas que estaban surgiendo no se genera las oportunidades para que tuvieran una participación vistosa a nivel local.
Posterior a eso se estuvo trabajando algún tiempo discretamente, durante 10 o 15 años hasta la aparición de ASOGRECON, pero nosotros en ese momento no estábamos en actividad, sin embargo con el apoyo de Ramiro Sánchez, un gran amigo a quien recordamos mucho, se nos dio las oportunidades a todas las empresas de Puerto Boyacá para poseer una participación más directa ante las empresas multinacionales y nacionales que están operando a nivel local alrededor del trabajo petrolero.

C.M.: ¿Valido la pena la creación de MAFREDS?

J.F.S.N.: La batalla es larga; uno puede definir que la guerra es larga, pero hay victorias parciales, naturalmente si se ha generado una huella, si se han visto los cambios y si se ha tenido un avance significativo, como ustedes lo pueden ver ya hay empresas muy grandes y consolidadas que tienen una participación activa, no sólo en Ecopetrol, en Vasconia no sólo a nivel local, sino en lo nacional en el tema de contratación, en el suministro de personal, de maquinaria, vehículos, obras civiles, mecánica, pero nos falta mucho fortalecimiento, nos falta más unión y consolidar más las empresas para que sean más competitivas en el orden nacional y local.


C.M.: La riqueza del petróleo es de Puerto Boyacá y la historia reseña que es muy poco lo que recibe el municipio o la población por la extracción del crudo nuestro, los beneficios son exiguos, con la nueva mentalidad de los puertoboyacenses de reclamar lo nuestro para que le sirva a lo nuestro, Mansarovar qué es la empresa matriz en estos momentos que está explotando nuestros hidrocarburos y alrededor de la cual se generan otras empresas, ¿está cumpliendo con ese proyecto qué ustedes organizaron con Ramiro Sánchez?

J.F.S.N.: Yo soy partidario de pensar que el tema del petróleo es muy limitado, pero es mejor mentalizarse por lo menos, si llega más tratar de luchar por lo más; pero básicamente el tema es que el petróleo es muy reducido, es un recurso no renovable; por eso hace falta que en Puerto Boyacá nos apersonemos más para generar mecanismos de desarrollo, obviamente apalancados por Mansarovar, Ecopetrol para que la economía en un futuro cercano sea autosostenible, autosuficiente para que no dependamos directamente de los recursos no renovables, porque eso con el tiempo se agota; pero la idea es que con las empresas y ASOGRECON y con nuevos gremios que están surgiendo podamos conseguir que estos recursos naturales que están en nuestra región puedan a ayudarnos a fortalecer nuestra economía local, buscando que nuestro aparato empresarial no dependa directamente del crudo, sino de otros mercados que puedan darse en el ámbito nacional
.

C.M.: En las conversaciones que ustedes han tenido con Mansarovar, ¿le han hecho ver que la presencia de ellos es por la riquezas nuestras y qué cuando se acabe el petróleo vamos a quedar con unos enormes fenómenos de degradación social para qué ellos entiendan que no sólo es extraer el crudo sino beneficiar también a los dueños de la riquezas?   

J.F.S.N.: El tema de la degradación social no es posterior al cierre del pozo; el tema de la descomposición social, la drogadicción, la prostitución y el alcoholismo, todo ello se genera porque en la economía local hay mucho dinero circulante con lo cual las personas no tienen la educación para controlar e invertir lo que perciben por el trabajo; sin embargo todo esto se debe a que el sistema petrolero trae una cola muy larga con lo cual perjudican el núcleo familiar con el tema de la drogadicción muy visible en Puerto Boyacá, la prostitución, el alcoholismo que golpean la base fundamental de la sociedad que es la familia; por eso toca ser más conscientes, toca generar más apoyo, no solamente con las ayudas estatales, sino que es muy importantes que todos seamos participes de todos estos cambios y todos seamos conscientes de la situación para que entre todos encontremos una solución adecuada los problemas y conflictos que se pueden presentar en nuestra región.

C.M.: Ingeniero, ¿qué debemos hacer los puertoboyacenses para consolidar este momento interesante de creación de empresas en Puerto Boyacá?

J.F.S.N.: Cuando uno genera consolidación es fijar una meta en conjunto, que todos estemos en cierta forma satisfechos; y después de definir la meta trabajemos para encaminarla con una misma fuerza, todos empujando hacia el mismo lado y apoyándonos unos a otros para que las aspiraciones no se queden en letra muerta, en simples documentos, sino haciendo para que todo trascienda hacia a la comunidad; ¿de qué forma lo podemos hacer? Lo podemos cristalizar, apoyando a los gremios, respaldando a los líderes, siendo un bastón y no una piedra, colaborándonos para que las gestiones que se puedan desarrollar sean efectivas, ante las empresas y ante la nación puedan surtir efectos, sobre todo fundamentalmente en lo relacionado con la solidaridad y ayuda mutua.


C.M.: ¿El pueblo ha entendido qué se ha generado mucho trabajo alrededor de las empresas qué están afiliadas a ASOGRECON?

J.F.S.N.: La gente ha comprendido que los pobladores de aquí se han beneficiado y entienden que vale la pena de apoyar este tipo de gestión económica y por eso estamos empeñados en seguir trabajando arduamente de sol a sol para que podamos tener más desarrollo local; con nuestro trabajo nos beneficiamos todos los puertoboyacenses de un contrato que se haga con las empresas de la región, porque todas las personas de Puerto Boyacá de una u otra forma se benefician debido a la venta de los insumos, los suministros se adquieren aquí y las personas que contratan son de aquí, viven aquí, duermen aquí, por eso todo su dinero lo invierten en la localidad; entonces esa dinámica genera crecimiento económico local; hay muchas economías paralelas frente a un contrato, el tema de las dotaciones, la venta del agua, hielo; son muchas las personas que van pegadas de un contrato de una forma paralela, que de algún modo se benefician; toca seguir luchando, nos falta mucha tela por cortar por eso tenemos que fortalecernos, agremiarnos; en el fondo tenemos que consolidar los gremios para seguir luchando día a día y cada día más, por un beneficio que no sólo es para los contratistas o a las empresas del nivel local, sino a las personas que se vinculan a esos contratistas.


C.M..: ¿Qué debemos hacer los puertoboyacenses para alimentar y fortalecer este movimiento de creación de empresas en Puerto Boyacá, para qué los recursos se explotan en nuestro municipio dejen los beneficios pertinentes?

J.F.S.N.: Hay que hacer varias cosas, esto es una escuela; primero que todo como lo dije hace un momento, el apoyo a los líderes visibles, que en el caso de ASOGRECON, es Franki Joani Fernández Vargas, con su junta directiva obviamente, la asociación de desempleados, las asociaciones de volqueteros que creo hay dos; es apoyar a estas personas y gremios, porque todos los días y constantemente ellos se levantan para seguir la lucha; ellos necesitan y merecen el respaldo de toda la comunidad para sientan que tienen alguien por quien luchar o algo por que trabajar todos los días y debemos tener en cuenta que en estos cinco años de ASOGRECON con la lucha del malogrado dirigente gremial, Ramiro Sánchez, se han visto los resultados notorios a nivel local.

C.M.: ¿Cuáles son los servicios qué ustedes ofrecen a las empresas petroleras qué están en este tema de la explotación crudos?    

J.F.S.N.: Nosotros brindamos varios servicios, somos especialistas en construir cosas: Construcción de Obras Civiles, brindamos suministros y un fuerte que nos caracteriza, es lo relacionado con las consultorías, el tema de los diseños, la visualización de negocios y de proyectos, con los cuales nos hemos ganado un respeto por la responsabilidad y la calidad de nuestros servicios y que podemos prestar en cualquier parte.                     


jueves, 5 de marzo de 2015

miércoles, 4 de marzo de 2015

EMPRESAS NUESTRAS

PERIODISMO CIUDADANO PARA DEFENDER A PUERTO BOYACÁ Y LA REGIÓN


ASOGRECON: SISTEMA GREMIAL PETROLERO DE PUERTO BOYACÁ

Ramiro Sánchez, PAPÁ de la empresa García Orozco “GAO” S.A.S.

Redacción/Hernán Orlando Barrios Montes




Lorena García y su esposo Tito Orozco Montealegre, reconocen hoy abiertamente que los dos fueron resistentes a crear una empresa; recuerdan que empezaron con CONSTRUIRCOL suministrándoles vehículos y sus relaciones de trabajo con esta compañía las resolvían por medio de facturas, ya que no poseían ninguna organización empresarial; Lorena, que hoy es la encargada de la administración de García Orozco “GAOS” S.A.S. sustenta que la negación a fundar una empresa se debía a que no contaban con los recursos económicos y la infraestructura requerida para tal fin, por ello dice que ellos funcionaban en las casas de cualquiera de los dos como oficina; Tito y Lorena manifiestan con tono de optimismo que el PAPÁ de ellos en el campo empresarial, es Ramiro Sánchez que con sus insistencias, rayando casi que en la terquedad, decidieron darle vida desde hace casi 4 años a García Orozco “GAOS” S.A.S., entidad de Puerto Boyacá en la que tienen sus esperanzas para sacar adelante a su familia e indirectamente también ayudan a que otros hogares prosperen dándole trabajo a los puertoboyacenses y adquiriendo lo que necesitan fundamentalmente en la localidad, propiciando el desarrollo del municipio. Con Tito y Lorena conversamos sobre la institución señalada y así se expresaron estos empresarios:




Clarín Municipal: Tito, ¿cuánto años hace qué crearon la empresa?
Tito Orozco Montealegre: Nuestra empresa la tenemos aproximadamente unos 4 años y en estos momentos nos desempeñamos en suministro de maquinaria, maquinaria varilla, volquetas, busetas, camionetas; esta empresa la conformamos mi señora y mi persona con la cual le damos trabajo a unos 20 trabajadores  y gracias a Dios nos ha ido bien al lado de las empresas que siempre nos han colaborado en buena forma, por ello la idea es prestar un buen servicio con calidad.

C.M.: ¿Antes de crear la empresa en qué trabajabas en Puerto Boyacá?

T.O.M.: Antes de tener la empresa yo manejaba carros de transporte de pasajeros y de carga; de ahí ya con la señora mía optamos por montar una empresa y gracias a Dios y al finado Ramiro Sánchez que fue el que nos apoyó y nos colaboró para eso y aquí vamos; ahora estamos con franki Joani Fernández Vargas de ASOGRECON, haciendo parte de esa asociación.

C.M.: ¿Ha valido la pena de crear esta empresa para reclamar los derechos por los recursos qué se explotan aquí de los puertoboyacenses?

T.O.M.: Esa es la base principal para poder reclamar, porque lo bueno es que nosotros reclamamos, pero tenemos con que hacerlo; de pronto nosotros no reclamamos con documentos, con papeles de cámara de comercio, nosotros podemos demostrar que tenemos, por eso pedimos y exigimos a las empresas que llegan a esta región, porque nosotros queremos prestar un servicio con calidad; fuera de eso no somos intermediarios de ir a buscar una maquina porque nosotros las poseemos; también cuento con una buena administración por parte de mi señora que es la que  maneja la batuta en lo relacionado con la correspondiente documentación y la organización, lo que está permitiendo de ir para adelante buscando el bienestar para el pueblo y para todo el mundo que vivimos aquí.


C.M.: La historia de Puerto Boyacá indica que llegan a nuestro territorio a explotar nuestros recursos, se llevan nuestro petróleo, nuestras ganancias y la población se quedan con degradaciones sociales, con atrasos y con miserias, ¿han entendido Mansarovar que el trabajo de ustedes es reclamar para que se queden recursos aquí de la riqueza es nuestra?

T.O.M.: Yo en estos momentos si veo una acción buena por parte de Mansarovar, que en tiempos pasados no la había, porque en nuestro pueblo existía mucho desorden de parte de todo el mundo, tal vez porque no había el conocimiento para reclamar, pero hoy día hay mucha gente que tenemos el conocimiento y empresas, entonces Mansarovar no se deja engañar por personas que le llevan unos simples papeles pero no tienen nada organizado, sino que ellos están haciendo veedurías serias, mediante lo cual se dan cuenta quien tiene empresa y quien no por medio de visitas que hacen directamente a las empresas; he visto eso de Mansarovar y esperamos que lo siga haciendo para que mejoremos todos.

C.M.: ¿Eso quiere decir qué se está respetando el trabajo qué ha venido haciendo ASOGRECON, como protectora de las empresas qué están alrededor de esta asociación y de los mismos puertoboyacenses?

T.O.M.: Sí, en estos momentos ASOGRECON, que es la Asociación Gremial de Contratistas de Puerto Boyacá de la cual yo soy su Fiscal, venimos trabajando de la mano con Mansarovar y hasta hora las cosas van marchando bien.

C.M.: ¿Por qué la empresa de ustedes es importante para Puerto Boyacá?

T.O.M.: Primero esta empresa es aquí, en estos momentos estamos generando unos 20 puestos de trabajo, entonces son un buen número de familias que están al lado de nosotros; somos empresarios pequeños pero al menos tenemos con que sustentar para responderles a las empresas; esperamos que sigan estas buenas relaciones; hoy podemos garantizar nuestro mejoramiento con las principales normas de Incontec, lo que nos permite ascender en calidad para que nuestro pueblo gresca y eche para adelante, porque aquí hay mucho petróleo para la prosperidad del municipio.

C.M.: El clamor del pueblo manifiesta que es muy poco lo que se queda de esas grandes riquezas que Puerto Boyacá posee y algunos dicen que hay reservas para 10 o 15 años y el proyecto que Ramiro Sánchez promovía estaba enfocado a defender los interés del municipio para que de toda la riqueza del puerto, un buen porcentaje quedara en la población nuestra, porque la gente se queja que no se les está dando la debida participación, sino que se engancha a muchos de afuera.   

T.O.M.: Esa es una cuestión que viene de mucho tiempo atrás, porque es aquí viene mucha gente de otros lados y se traen la familia y se quedan aquí y  resulta que los nuestros son excluidos porque las mismas empresas dan el pie para traer la gente de afuera; yo nunca he podido entender eso y muchas veces hasta los contratistas en maquinaria y cuando uno se da cuenta, entonces le dan a uno un pedacito para que no brinque o no diga nada, pero si hay unos errores por parta de las empresas ya que apoyan a la gente de afuera, pero aquí tenemos personas buenas y preparadas que saben del trabajo que se realiza aquí; esperamos que este año cambien esa forma de ser, que yo sé que se producen unos cambios en ese sentido; nuestra búsqueda es que todo siga mejorando.

C.M.: ¿ASOGRECON garantiza, con el interés, con el respeto que ha impuesto sobre su asociación y con el enfoque de su Presidente Franki Joani Fernández Vargas, qué estas empresas qué vienen respeten los derechos de los puertoboyacenses y del trabajo qué ustedes están desempeñando?

T.O.M.: Claro afirmativo, Franki Joani es una persona que le sabe dar manejo a las empresas, promueva excelentes relaciones con los directivos y los ingenieros de esas empresas; prácticamente él es el que ha organizado todo este trabajo para que nosotros nos conformemos debidamente con credibilidad, respeto y buena planeación; todo ese trabajo y las miras de ser mejor día tras día se lo debemos a la excelente gestión de nuestro Presidente Franki Joani, que busca el respeto para las empresas que él orienta.
C.M.: ¿Qué van hacer ustedes para concientizar a las empresas qué vienen de otras partes que los puertoboyacenses poseen unos derechos y qué solamente se van a quedar con el deterioro social cómo está sucediendo ya qué aquí hay mucha miseria y mucha hambre, qué van hacer ustedes en ese campo?   

T.O.M.: Nosotros en estos momentos tenemos la logística de que toda empresa antes de llegar a la región, haga su mercadeo como lo debe de hacer; aquí lo que pasa es que han llegado empresas que con el visto bueno de Mansarovar se han metido en el campo para que la comunidad no las detecte; entonces nosotros le pedimos que toda empresa que llega a la región, primero que todo haga su mercadeo, que se dé cuenta que empresas hay aquí, en que le podemos servir y ahí miramos y entramos en un manejo, porque de lo contrario vamos entrar en choque, ya que ahí empiezan los mitin, después los paros; hasta ahora van las cosas bien,  vamos a mirar más adelante, porque hay empresas que burlan unos acuerdos a los que hemos llegado con Mansarovar y nosotros no estamos dispuestos que se desconozcan las luchas y los esfuerzos que hemos aportado para mantener buenas relaciones con la empresa matriz.
C.M.: ¿Tiene futuro este movimiento de la creación de empresas de Puerto Boyacá?

T.O.M.: Lo tiene que poseer, porque por eso fue que nos formamos; la misma Mansarovar dijo, miren y organícense y verán que no hay problemas; entonces nosotros hicimos todo lo que dijo Mansarovar y con Franki Joani le hemos venido dando un manejo, que nos parece lo mejor ya que aquí no se ve esa cuestión que se veía hace algún tiempo, que el mitin, el paro, ahora nos relacionamos con el dialogo y los acuerdos; esperamos que todo siga así, incluso que mejore.

C.M.: ¿Y si no les cumplen?

T.O.M.: A no, entonces toca entrar a vías de hecho y ahí tenemos a la comunidad que nos apoya porque sabe que la defendemos, pero yo espero que no se llegue a ese fin, sino que se organicen las cosas sin necesidad de generar esos borbollones.


C.M.: Generalmente casi todos los movimientos sociales que surgen, se fortalecen con la participación del pueblo, ¿cómo están las relaciones con la población, en caso qué ustedes necesiten el respaldo de la gente en algunas luchas qué se puedan presentar?

T.O.M.: Nuestras relaciones con el pueblo son excelentes; y a la hora de un llamado ahí está ofreciendo lo necesario para sacar nuestras luchas adelante, porque nosotros somos una familia; lo que nosotros conseguimos lo gastamos o lo invertimos aquí, las empresas se van y nosotros seguimos en nuestro Puerto Boyacá, por eso nos taca reclamar lo que nos pertenece, en cambio las empresas foráneas terminan un trabajo, se van y muchas veces ni hasta luego dicen; antes nos hacen es un perjuicio porque la gente que viene con ellos, se quieren quedar aquí y ya quieren reclamar como si fueran del puerto, entonces en ese sentido vamos a poner mucho cuidado a eso        
C.M.: El servicio que ustedes prestan, ¿lo pueden ofrecer a cualquier empresa de Colombia qué soliciten en otro lugar del país?

T.O.M.: Nosotros estamos para cotizar a nivel nacional e internacional, porque nuestros vehículos son modelos nuevos y en excelentes condiciones como lo exige Mansarovar o cualquier empresa y nuestro trabajo lo garantizamos con calidad, no sólo de palabras; por eso nos gustó lo que hizo Mansarovar de mandar un ingeniero acá para mirar nuestras instalaciones y verificar lo que nosotros ofrecemos y así se desenmascararon muchas cosas; de los 60 o 70 contratistas aproximadamente estamos organizados 30 que cumplimos con todo, hay otros 30 que no, pero que van buscando la manera de organizarse; hasta ahora vamos bien y con Franki se le ha dado un buen manejo a la asociación, que de pronto hay cabos sueltos, pero eso lo vamos organizando; lo organicé yo que no tenía ninguna experiencia ni conocía eso, lo vine a conocer por el finado Ramiro Sánchez y la señora mía que ha colaborado bastante.

C.M.: Doña Lorena García, en este movimiento de la creación de empresas propias de Puerto Boyacá, que están reclamando los derechos que nos dan los recursos nuestros, ¿cuál es  papel que juega la mujer en este propósito de sacar nuestro municipio adelante?

Lorena García: Primero que todo, la base primordial de la mujer en la creación de una empresa, es pensar en un futuro para conseguir un patrimonio para sus hijos principalmente y para la economía de nuestro municipio; creo que las mujeres somos un punto de apoyo para nuestros compañeros para salir adelante con esfuerzos, con méritos, con sufrimientos y con tantos percances que se encuentra uno en el camino para sacar una empresa a flote; no es crearla y tenerla ahí, sino fomentarla, hacerla que sea creíble para cumplir nuestras metas que nos permitan estar en un nivel alto en un tiempo determinado; el punto de apoyo entre Tito y yo se deriva en que somos dos personas que miramos hacia adelante para formarnos un buen futuro, tanto económico como  para nuestros hijos que mediante la educación tengan un buen porvenir.

C.M.: La historia de la Humanidad indica que las mujeres han sido las grandes administradoras, ¿las mujeres qué están incluidas en este movimiento, han entendido que su participación es significativa para que se sostengan las empresas que se han creado en Puerto Boyacá?

L.G.: Somos una base primordial porque estamos muy organizadas y los hombres sin las mujeres no son nada.

C.M.: ¿Qué puede esperar Puerto Boyacá de las mujeres en la dinámica de la creación de empresas en la participación de la transformación, desarrollo y bienestar de los puertoboyacenses?

Lorena García: Que con nosotras todos podemos salir adelante, porque somos muy futuristas y determinantes ya que pensamos más allá de lo económico, vemos mucho más allá de nuestros ojos y poseemos un alto sentido para organizar la familia y sacar nuestro hogar hacia adelante si nos lo proponemos.