CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá, es un medio digital, cuya misión estará encaminada a defender la dignidad de las gentes de este municipio y se constituirá en un MOTOR DE DESARROLLO de esta zona, tendiente a reclamar el reconocimiento y el respeto debido para honrar los inmensos esfuerzos y sacrificios que el PUEBLO ha aportado para mantener vigente este territorio, en medio del dolor, el abandono y las luchas para que la sociedad no desapaciera del mapa.
lunes, 27 de octubre de 2014
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: La Quimera Petrolera
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: La Quimera Petrolera: Puerto Boyacá y la Enfermedad Holandesa Por: Hernán Orlando Barrios Montes. Aquí es donde empieza la voracidad de llevars...
domingo, 26 de octubre de 2014
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: La Quimera Petrolera
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: La Quimera Petrolera: Puerto Boyacá y la Enfermedad Holandesa Por: Hernán Orlando Barrios Montes. Aquí es donde empieza la voracidad de llevars...
La Quimera Petrolera
Puerto Boyacá
y la Enfermedad Holandesa
Por: Hernán Orlando Barrios Montes.
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| Aquí es donde empieza la voracidad de llevarse EL PETRÓLEO DE NUESTRO MUNICIPIO |
Puerto Boyacá ha cumplido más de 58 años
de haberse fundado y 56 años de municipalidad. Es conveniente recordar y
repetir para que no se nos olvide y las generaciones nuevas no pierdan de vista
que su pueblo no nació en la miseria, sino que su municipio se erigió en un
territorio privilegiado, con inmensas riquezas en sus entrañas, como lo
corroboran las enormes cantidades de petróleo que se han extraído de su seno,
en más de medio siglo de existencia y todavía no se agota; todos los días se
sacan miles de barriles de sus reservas, hasta cuando saquen la última gota y SANSEACABÓ.
Es
ilustrativo advertir que Puerto Boyacá no solo se distingue por sus riquezas de
Oro Negro y otros recursos materiales, sino que su más significativa fortuna,
redunda en haberse creado con todos los ingredientes culturales, sociales y
humanos de nuestra nacionalidad colombianista; un examen simple y sencillo podría
demostrar, que tanto las riquezas materiales, pero sobre todo el Gran Capital
Humano que posee nuestra población, tal vez en el mundo no haya una sociedad
donde se haya despilfarrado tanta abundancia de bienes, como el menoscabo que
este municipio se ha dado el lujo de tirar por la borda lo que es la base y el
fundamento para salir adelante y ser Protagonista de Acciones Ejemplares para
Colombia, ¿y por qué no para el mundo, si tuviéramos Grandes Ideales?
Urge en
Puerto Boyacá, hacer un examen detenido y riguroso de la realidad
puertoboyacense en los diversos puntos sensibles que ameritan tal
responsabilidad; por ello nos vamos a ocupar un poco de lo relacionado
con la explotación de los hidrocarburos en el municipio; como punto de inicio
tendremos que cuestionarnos, ¿el petróleo sacado en nuestro territorio, le ha
permitido al ente municipal y a las gentes que integran la población, verdadero
desarrollo y el debido bienestar a los lugareños? Algunas personas se llenan la
boca, diciendo que habitan en un pueblo petrolero, que es una ciudad; unas
calles pavimentadas y algunas obras de concreto que se han hecho en el puerto,
junto con el desmedido crecimiento poblacional, no creo que se constituyan en
contundentes indicativos, con los cuales se pueda medir sustancialmente el
progreso y una confiable transformación de nuestra sociedad; hemos dicho en
múltiples ocasiones y diversos escenarios, que el poco desarrollo que se ha
generado aquí, ha sido más por las iniciativas desesperadas de algunos
pobladores, que un Plan Sistemático de Desarrollo Público; esa es una verdad,
que en la historia nuestra, ha cambiado muy poquillo y lo más sorprendente es
la continuidad de la tendencia.
| La Texas Petroluim Company, en una locación tenía un balancín, Omimex, proyectó 5 balancines y la nueva propuesta es de tener 25 balancines en una locación |
El petróleo
de Puerto Boyacá, ha servido para generar algunos empleos para la población nativa,
pero no se ha constituido en un motor fuerte y decisivo, ni siquiera para
implementar un sólido aparato económico, basado en la creación y consolidación
de la producción en diversos renglones de la misma, que sustente nuestra
economía, sin el riesgo de ser estrangulados del todo por la Enfermedad
Holandesa y previendo los descalabros que pueden afectar negativamente a
nuestros hijos o generaciones futuras, sdesde ahora no preparamos el terreno
para evitar las posibles crisis que se van a originar cuando desaparezca el tan
mentado Crudo; aunque hay algunas personas que sostienen que el mencionado
líquido no se va acabar, es mejor pensar el asunto con calma y más bien decir
que los hidrocarburos no se van agotar de la noche a la mañana, pero de que se acaba,
se acabe; pensemos en la enseñanza que nos deja El Arca de Noé.
Enormes conflictos Sociales
Enormes conflictos Sociales
A propósito
de la Enfermedad Holandesa, Puerto Boyacá ha sufrido la desdicha de ser
contagiado con tal patología social; antes de seguir, para aclarar el punto, es
necesario explicar un poco en que consiste la mencionada enfermedad; en Holanda
a mediado del siglo pasado se descubrieron grandes yacimientos de gas natural,
lo que trajo como consecuencia, un abundante flujo monetario, lo que encareció
los productos nacionales y abaratando las importaciones; la abundancia de
dinero revaluó el peso holandés, con lo cual se quebró la industria nacional y
por lo tanto se debilitó la economía del país al no poder exportar sus
productos al no ser competitivos en el mercado internacional, lo que generó
enormes conflictos sociales en la nación.
La Enfermedad
Holandesa, puede afectar a cualquier Estado, cuando este se dispone a vivir de
sus recursos naturales sin ningún control; pero dicho fenómeno no solo
desajusta el sistema monetario, sino que produce un deterioro ecológico de
vastas proporciones en el medio ambiente y como si fuera poco, origina una
anquilosante apatía en la población donde aparece el mal; sobre este particular
todos los puertoboyacenses medio informados sabemos de los grandes estragos,
que han producido las perforaciones de pozos petroleros y su correspondiente
producción de los mismos; no podemos ocultar ni soslayar el deterioro de
nuestra monumental Laguna de Palagua, junto a otros espejos de agua
importantes, cuyos efectos está poniendo en peligro los recursos hídricos para
el consumo humano, como lo corroboran estudios científicos de CORPOBOYACÁ; la
modificación de nuestro medio ambiente, ha ido de mal en peor; en la región los
riachuelos, fuentes y quebradas se están secando, como lo confirma el
inventario de la autoridad del medio ambiente de Boyacá.
Por otro
lado, si nos detenemos un poco, sobre las influencias que la Enfermedad
Holandesa ha ejercido sobre la población de Puerto Boyacá, es preocupante que
la apatía en buena parte de la sociedad, muy marcada en el sector de los jóvenes,
un fenómeno tan nocivo que decapita el Mundo de Ensoñación y de los grandes
retos del ser humano en cualquier pueblo del mundo, en nuestro municipio este
mal se esté alojando perpetuamente en la mente de los puertoboyacenses como una
norma del quehacer humano, sin mayor resistencia para rechazar esa actitud de
conformismo, que nos ha hecho tanto daño y nos ha quitado la posibilidad de
vivir en excelentes condiciones, cediéndoles los puestos que nos pertenecen a
los que llegan de afuera con embelecos y “cantos de Sirenas”.
Los efectos
del petróleo en los puertoboyacenses, los seguiremos tratando en el próximo artículos, con el anhelo de incentivar el despertar de todos.
miércoles, 8 de octubre de 2014
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: Ser Fértil
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: Ser Fértil: HONRANDO A LOS QUE SON… Don Jesús Villanueva un benefactor del Colegio San Pedro Claver, en la sombra Por: Hernán Orlando Barrios M...
Ser Fértil
HONRANDO A
LOS QUE SON…
Don Jesús Villanueva
un benefactor del Colegio San Pedro Claver, en la sombra
Por: Hernán Orlando Barrios Montes
A mediados del mes de septiembre, la Familia Claveriana
conmemoró los 50 años de haberse creado oficialmente el muy reconocido Colegio
San Pedro Claver, que hoy se denomina Institución Educativa San Pedro Claver.
La exaltación que los Claverianos rindieron a su institución,
que hace parte de la historia de Puerto Boyacá y por donde ha pasado la
COLOMBIANIDAD del puerto, se caracterizó por el AMOR Y EL SENTIDO DE
PERTENENCIA, que los Ex-alumnos, Estudiantes, la Asociación de Padres de Familia,
el Cuerpo de Docentes y la Comunidad en General, expresaron al GLORIOSO COLEGIO
SAN PEDRO CLAVER.
Un hecho que engalana el regocijo de los 50 años de la
Comunidad Educativa que nos ocupa, es el Documento Histórico que el muy
distinguido MAESTRO DE JUVENTUDES, Milton Estupiñán Fuertes, redactó para
testimoniar su afecto a una institución que hace parte de un buen tramo de su
existencia, lo mismo que su esposa, Martha Rojas y su cuñada, Clara Rojas, en
un Bello libro de 360
| don Jesús Villanueva con Sir Livinsgton |
Sin embargo, a propósito de los 50 años de la Institución
Educativa San Pedro Claver, hay un hecho que ha permanecido al margen de la
existencia y la historia de este centro del conocimiento, que vale la pena
sacar a la luz para reconocer a los benefactores de Puerto Boyacá, como es el caso
de Don Jesús Villanueva, quien nos dejara una empresa económica sólida, cual es
la Estación de Servicio “JAV.”
Los terrenos donde hoy se erige la edificación de la
Institución Educativa San Pedro Claver, fue una propiedad de Don Jesús
Villanueva, cedida a él por la empresa Texas Petrolium Company, costumbre que
caracterizó a la Texas de premiar a sus distinguidos trabajadores por sus
excelentes servicios; Don Jesús Villanueva, que después de haber trabajado en
la Base Aérea Germán Olano, Base de Palanquero, de Puerto Salgar, Cundinamarca,
como mecánico de esta fuerza aérea, pasando a trabajar como Capitán Fluvial en
Texas, lugar en el cual estableció excelentes relaciones con ciudadanos
estadounidenses, entre los que se destacan el señor Livingston, socio de Don
Jesús, junto a Luis Avellaneda en los albores de la Estación de Servicio “JAV”.
En toda la diáspora que viviera, el conocido Colegio San
Pedro Claver, como está registrada en la Historia Claveriana, tuvo su
asentamiento definitivo, cuando Don Jesús Villanueva decide constituirse en su
Benefactor Anónimo, al ceder sus terrenos al municipio, este a la Asociación de
Padres de la Época y finalmente al departamento de Boyacá, para validarse como
una institución departamental hasta la fecha.
| Don Jesús al frente de su casa |
El desprendimiento de Don Jesús Villanueva, como lo recuerda
la esposa de él, Amparo Álvarez Vda. de Villanueva, generó alguna discordia
entre Gustavo Gabriel, creador de la Bomba la Caneca, por haber cedido esos
terrenos, que estaban en la misma zona de la Corporación Cultural de los
trabajadores de la Texas, conocida durante muchos años como La Gorgona, que
finalmente fue entregada al San Pedro Claver.
Dón Jesús Villanueva fue un Hombre Cívico y Benefactor en la
Sombre, que también regaló los terrenos a Don Enrique Simmons, alcalde de la
época para que construyera las instalaciones de la Defensa Civil, donde hoy
funciona esta entidad de Socorro en Puerto Boyacá.
Don Jesús Villanueva, fue un fundador de Puerto Boyacá de
acción comunitaria, desprendido de tal forma, que nunca buscó reconocimiento
por sus aportes. Así lo recuerda su hijo, Gabriel Villanueva Álvarez, gerente
de la Estación de Servicio “JAV”: “Mi padre, Don Jesús Villanueva fue un
personaje netamente cívico y trabajó mucho en el civismo en Puerto Boyacá; fue
un hombre dado a despojarse de sus propiedades, porque él no fue muy apegado a
los bienes materiales, es así como por ejemplo, el lote donde está la Defensa
Civil actualmente y el lote donde está el Colegio San Pedro Claver, en ese
tiempo pertenecían él; no tenía las escrituras en ese momento, porque para la
época eso no se usaba, pero él estaba en propiedad de esas áreas y las cedió
para beneficio colectivo.
De otro lado Gabriel Villanueva Álvarez reseña que : “Mi
padre fue muy amigo de esta clase de acciones; cuando se proyectó el Colegio
Santa Teresita por medio de sus gestiones ante el Gobierno Departamental,
exactamente con el doctor Jaime Castro Castro, no recuerdo que cargo ocupaba
Jaime Castro Castro, se consiguió el primer laboratorio que tuvo el Colegio
Santa Teresita”.
miércoles, 27 de agosto de 2014
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: JUECES DE PAPEL
CLARÍN MUNICIPAL: Puerto Boyacá: JUECES DE PAPEL: Puerto Boyacá es una víctima, no un victimario Por: Hernán Orlando Barrios Montes Aquí en esta esquina del FAMOSO CAF...
JUECES DE PAPEL
Puerto Boyacá es una
víctima, no un victimario
Por: Hernán Orlando Barrios
Montes
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| Aquí en esta esquina del FAMOSO CAFÉ POPULAR, nació Puerto Boyacá, en lo que se llamó Rancho É Paja. |
Las gentes pueden recibir de buen agrado, aceptar y aplaudir el
gesto de la Comisión Primera del Senado de trasladarse hasta Puerto Boyacá para
informar de primera mano a los habitantes de este municipio y a los moradores
de la región, lo atinente a la importancia y al proceso que estuvo cursando en
el Congreso de la Ley de Victimas; esa decisión es admirable y cuenta con la
aceptabilidad mayoritaria de la población nuestra, sencillamente porque se está
cumpliendo con la Carta Política de Colombia y con las leyes nuestras, que
ordenan expresamente al Estado “facilitar la participación de todos en las
decisiones que los afecta”. Art. 2 de la Constitución.
Lo que no concuerda, y no se puede aceptar
insensiblemente, es el juicio soterrado cuando de manera velada una de las
personalidades censuró a Puerto Boyacá, al afirmar que se había escogido este
lugar “por ser un escenario de la violencia en Colombia”; más adelante dos
representantes de nuestro Estado Social de Derecho, respectivamente, sin
el más mínimo asomo de rubor el uno aseveró, que “en Puerto Boyacá se había
fraguado la muerte de grandes figuras de la vida nacional” y la más terrible
sindicación apunta a que Puerto Boyacá, dijo el otro “es una escuela de matones”; las
anteriores calificaciones se pudieran pasar de agache si este territorio fuera
extraterrestre, el cual no tuviera nada que ver con Colombia, donde los
derechos de los nacionales han sido violentados desde la llegada de los
conquistadores españoles a nuestro suelo; las anteriores imputaciones se
pudieran soslayar si no tuvieran un tufillo de Condena Eterna a todo un pueblo
y alrededor del cual se puede aplicar, “que tire la primera piedra aquel que
esté libre de pecado”, que expresó Jesús a los fariseos, que con su doble moral
querían condenar a María Magdalena; no se puede admitir la marca infernal que
se ha querido imponer a todo una población por despistados históricos, porque
simplemente Puerto Boyacá en su conjunto no es un victimario, sino una víctima del
desorden social que vive el país; por ello la historia es nuestra más
competente testigo y mejor defensora.
Apretada síntesis histórica de Puerto Boyacá
Cuando llegaron colombianas y colombianos a estas tierras, en
la década los años cuarentas, de diversas regiones de la Patria, debido a la
exploración y explotación de petróleo por parte de la Texas Petrolium Company,
vinieron con los más vivos anhelos de mejorar sus condiciones de vida y
asegurar un sólido porvenir para sus hijos; esas gentes repletas de optimismo,
empezaron a enamorarse de esta comarca, en razón de su trabajo, la belleza, la
excelente ubicación, la exuberante riqueza del
suelo y el encuentro de culturas que se dio en el territorio, fue
ganando el apego y le fe en el lugar, que decidieron quedarse aquí y fundar un
pueblo, que a los dos años de haberse congregado, fue erigido en municipio el
14 de Diciembre de 1957; de esa hazaña y record nadie habla y menos se ha reconocido
el valor y la función acendrada que ha jugado Puerto Boyacá en la historia de
Colombia; la esencia fundacional de nuestro municipio se caracterizó por su
colombianismo, la integración, la amistad, la solidaridad y una población demasiadamente
de puertas abiertas, por donde se han
metido muchos males a la comunidad, generando un caos social, del que hemos
padecido en un porcentaje alto los puertoboyacenses desde los inicios de la
creación del puerto.
¿Cuáles fueron los factores entonces, que propiciaron la
transformación de la vida idílica que experimentaban los habitantes de esa
época, en hechos que se han convertido en generadores de padecimientos y
grandes males para Puerto Boyacá? Esa es la historia que hay que rescatar y el
análisis que los puertoboyacenses estamos obligados hacer para frenar el
tratamiento de descrédito que han orquestado personas que ignoran por completo
la realidad y las circunstancias sociales que mentes foráneas han trasplantado
en nuestro territorio.
¿Qué pasó con la responsabilidad del Estado Colombiano, qué
fue permisivo en admitir que fuerzas ilegales, suplantaran la función de orden
público qué son de su entera competencia? ¿Por qué una zona tan estratégica y
geopolíticamente clave, cómo la de Puerto Boyacá, ha estado tan desprotegida,
olvidada y menospreciada por diversos gobiernos y por el Estado, durante tanto
tiempo? Estos y otros interrogantes son los que tienen que responder primero,
los que alegremente quieran enjuiciar a un pueblo que ha sido depositario del
dolor que fuerzas extrañas han incubado aquí.
Quienes amamos a un pueblo noble, cuyos habitantes son
mayoritariamente gentes buenas, sometidas por flagelos que nos han llegado de
otros lugares, rechazamos los juicios tendenciosos y la condena a nuestros
hijos, que nacen con la marca eterna de un pecado original social, que nos
quieren endilgar personas despistadas.
Es bueno decir, que en muchas ciudades y capitales de departamentos, se producen hechos bestiales de indefinibles barbaridades, y no por ello los puertoboyacenses vamos
a calificar a esos pueblos de degenerados o salvajes, sencillamente por aquí no
confundimos el todo con sus partes.
Hay que decirles a los se creen dueños de la verdad y se
autocalifican de puros y perfectos, que acudan a la realidad y a la historia,
para que experimente en Carne Propia,
que los se califican y se creen el cuento de ser los mejores, ¡SON LOS PEORES!
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